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domingo, 14 de octubre de 2012

Eternamente esclavas



Hace unos días vi una noticia  que me puso los pelos de punta y me emocionó. Aunque hoy en día lo raro es ver buenas noticias, siempre enciendo la televisión con la esperanza de ver algo fresco, algo nuevo, algo que me de esperanza de que las cosas pueden cambiar para mejor; pero parece que la raza humana está dispuesta a ir decididamente hacia el precipicio en lugar de intentar salvarse. Dentro de poco empezarán a bombardearnos con historias tristes de niños desamparados, de apadrinamientos, de países pobres que no tienen recursos.. y es que se acerca la Navidad. Es verdad, este tipo de noticias negativas, sólo se dan en Navidad. El resto del año todo va perfecto, o eso nos obligamos a creer, porque tenerlo en cuenta todos los días sería simplemente como volverse loco. Por eso cuando vemos según que noticias, nos damos la vuelta, volvemos a nuestras cosas, y lo que ocurre a ciento de kilómetros, ya no existe, desaparece.
Malala  Yousafzai es una chica de catorce años del Pakistán que hace tiempo que denuncia en su blog como tratan los talibanes a las mujeres, en concreto a las niñas. Niñas que no pueden recibir una educación, que no pueden ir al colegio, ni tienen derecho a mirar por la calle más allá de sus burkas, mejor dicho, de la rejilla de sus burkas;ni qué hablar de los malostratos, de los abusos psicológicos y sexuales a los que se ven sometidas. En fin, un cúmulo de crueldades y torturas que viven estas mujeres de los  países gobernados por los talibanes, propios de salvajes y monstruos.
Malala salió del colegio hace unos días, y antes de subir al vehículo que la llevaría a casa junto con otras compañeras recibió un tiro en el cuello y otro en la cabeza. Está en estado grave y ahora mismo desconozco si saldrá adelante. Fueron sus propios gobernantes, los que se suponen que deben cuidar a su pueblo y defender sus derechos, los que cometieron tal salvajada. Fueron unos cobardes, los que creyéndose tan valientes, dispararon a bocajarro a una niña por el simple hecho de serlo.
Cuando veo estas cosas, me entran ganas de ponerme al nivel de estos individuos; de coger una pistola, un billete de avión, plantarme en su ciudad, dar con ellos, y que al girar un esquina se encuentren con unos cuantos balazos en la frente. También cogería un saco de piedras, los ataría a un árbol y les arrojaría  piedras, como hacen ellos con sus mujeres, como si fueran animales, por el simple hecho de no querer casarse con quien les humilla y les maltrata. O por algo tan humano y bello, como querer ser  libre.
Pero gracias a Dios, o a quien sea, eli corazón  y la razón equilibran en mi y en millones de personas, ese lado oscuro que todos tenemos, y que nos hace poner en la balanza el bien y el mal.
Sí, yo haría lo mismo, pero entonces sería como ellos. Se trata de tragar las lágrimas, de encoger la rabia, y en hacer precisamente lo que hizo Malala: luchar contra ellos con las armas de la tolerancia y la libertad a pesar de poner en riesgo tu vida. Casi nada.
No hace tanto en este país, a las mujeres se las trataba poco menos que como a burras esclavas. Yo lo sigo viendo en la generación de mis abuelos, e incluso en la generación de algunos de nuestros padres. La mujer como chacha, sin derecho a opinar, a expresarse, a vestirse o a estudiar como ella quiera o le venga en gana. Llegar a ser una mujer  libre,  dueña y señora de su vida no ha sido fácil, ha costado muchas lágrimas  y muchas muertes a manos de maridos enfermos que creían que la mujer era "suya" y podía hacer con ella lo que quisiera.
Pero en el caso de los países controlados por estos animales ( =talibanes) hay todavía algo peor: la manipulación de la religión. Ellos se han hecho con una parte de sus creencias que han adaptado a su antojo para justificar su odio hacia sus mujeres, y con eso tienen suficiente.  No será fácil ni lo está siendo que en los países árabes algún día la religión no sea el látigo con el que martirizar a quienes no siguen su ley, como no lo fue en Europa durante muchos siglos, pero valientes como Malala dan un primer paso para que todo cambie. Sin armas, ni piedras, ni  guerras, sólo con su propia voz.
Que la Biblia, o el Corán así como otras obras sagradas de otras religiones del mundo sean el rumbo y el consuelo de millones de personas en el mundo, que sea la piedra angular de sus vidas, no tiene nada de malo para quienes lo usan con el propósito de entenderse a sí mismo y al mundo que lo rodea, para ser mejor persona, para intentar ayudar al prójimo, para ser tolerante y respetar la libertad de los demás. Lo malo es cuando los seres humanos buscamos la justificación de nuestros actos en las palabras de los dioses. 
Espero y deseo que algún día las mujeres de esos paises puedan quitarse los grilletes de la intolerancia de esos energúmenos, y que puedan vestir, pensar y hablar como ellas deseen. Mientrastanto, Malala es como muchas otras, la luz al final del túnel, que tarde o temprano ha de llegar. Es un ejemplo a seguir, una heroína. Su historia me conmovió pero me dio esa esperanza, cuando enciendo el televisor, de que todavía hay personas dispuestas  a luchar; desgraciadamente el precio siempre fue, es y será muy alto.
Recupérate pronto querida niña valiente. Que Alá te cuide. 
Nota: Sobre las mujeres en el régimen talibán os recomiendo Mil soles espléndidos del escritor  Jaled Hosseini, autor también de Cometas en el cielo. Muy recomendables. 

jueves, 30 de agosto de 2012

No todo queda atrás

Estoy segura que la mayoría de nosotros en algún momento de su vida ha mirado hacia atrás, buceando en los recuerdos, en los instantes grabados en la memoria en busca de una escena, de una secuencia de hechos que ocurrieron hace meses, años, o incluso décadas.
Creo que en este mundo hay dos tipos de personas: los que olvidan y hacen borrón y cuenta nueva en todos los aspectos de su vida, y los que creen que del pasado siempre se  saca una lección y hay que tenerla siempre presente para no olvidarla nunca. 
Hace poco vi en televisión a unos colaboradores de un programa hablando de una nueva serie que se estrena en algún canal ( ahora no recuerdo cual) en el que las personas tienen implantado un chip de manera que pueden ver cada uno de sus recuerdos acumulados a lo largo de sus vidas plasmados en un aparato de televisión, de la misma manera que uno ve una película de dvd. En aquella escena en concreto, un marido le recriminaba a su mujer que le había sido infiel y le enseñaba como había visto en ella el modo de mirar al que entonces había sido su amigo y amante de su mujer. Todo eso lo conservaba en su memoria y así se lo hacia ver a ella.
Uno de los colaboradores decía que aquello era terrible, que si no tuviéramos la capacidad de borrar  de nuestra mente lo que nos ha hecho daño  a lo largo de nuestra vida, la mayoría acabaríamos tirándonos de  un puente. Hay que saber olvidar.
En una de mis entradas, yo misma comentaba que olvidar, según decían los psicólogos era la mejor terapia para seguir adelante y ahorrarse unos cuantos disgustos emocionales y físicos.
Yo estaría de acuerdo, si cuando viera en otras personas, que el olvido les ha llevado a corregirse, a pedir perdón, o si más no, a hacer el intento de conseguirlo.
No creo que olvidarse de las cosas como si nada hubiera pasado sea justo. Siempre se dice que el mejor desprecio es no hacer aprecio. Cierto es, sin embargo ¿cómo se puede avanzar cuando la otra persona, la que te hizo daño, no ha cambiado, no ha corregido su actitud?. Supongo que la cosa mejora cuando esa persona ya no está dentro de tu ámbito social o familiar, y vive a miles de kilómetros de distancia, pero aún y así, el recuerdo del dolor causado sigue presente en tu corazón y en tu mente.
Por otro lado, es normal y sano, olvidarse de ello, en el aspecto de no obsesionarse, de dar otra oportunidad, de ceder y pensar que quizá esa persona ya ni siquiera se acuerda del daño que hizo, y de algún modo uno adopta la actitud de "bueno, vale, si tu ya no te acuerdas, yo tampoco".
Creo que en el fondo, nadie olvida. Hay personas que lo saben disimular mejor, otras que intentan darte lecciones de cómo hacerlo y van por la vida en plan "mira cómo yo he sabido avanzar y tú no". Quizá yo tienda a expresarlo más, quizá hable más de ello con amistades y conocidos, pero para mi, todo lo que ha sucedido en mi vida me ha llevado a dónde me encuentro, gracias a lo bueno y a lo malo. De esos recuerdos participan muchas personas, algunas todavía estan presentes, otras ya no, pero no creo que se pueda renegar de ninguna de las dos cosas.
Contemplar el pasado sirve para hacer un balance de dónde han quedado tus esperanzas y sueños, de cómo se ha movido la vida a tu alrededor, de cómo han cambiado los lugares dónde se pasó la infancia y la adolescencia, de recordar a los que yo no están y de agradecer por los nuevos que se han incorporado a tu vida.
Tan malo es guardar rencor como hacer "que aquí no ha pasado nada". Quizá el truco consista en mirar siempre hacia delante, esperando que algún día, como dice el refrán, el tiempo lo ponga todo en su lugar para bien o para mal, y que de vez en cuando mirar hacia el pasado no sea un lastre sino una oportunidad de entender el porqué han sucedido las cosas, e intentar que cada uno haga una reflexión de hasta qué punto pudo equivocarse con alguien, y si es así, intentar no volver a cometer el mismo error.
Ójala existiera más arrepentimiento de los que hacen daño, de los que matan y asesinan, de los que te martirizan y machacan, pero en vista de que eso no es así, confiemos en que de ese pasado aparezca algún día una pequeña luz hacia un nuevo comienzo en forma de disculpa.




martes, 17 de julio de 2012

La melodía divina


Aquel camino se le había hecho muy cuesta arriba. Se había dejado llevar por la incipiente ilusión de montañera  y había decidido empezar por aquella ruta que en principio parecía sencilla. Era curioso cómo cada vez que empezaba un nuevo recorrido, creía que era la primera. La primera en poner sus pies en aquella arena suelta, en esquivar las piedras, en descubrir el nuevo paisaje. Pero estaba claro, que aquello ya no era posible en un mundo en el que desgraciadamente ya no queda nada por descubrir. Se imaginaba ella sola, en las alturas, viendo unos árboles y unas llanuras en el horizonte que nadie más había visto antes. Era una lástima que aquella ilusión sólo se pudiera reproducir en su cabeza, en su mente. 
Pasado el rato, aquel camino  se descubrió más difícil de lo que ella había pensado, pero la emoción de llegar arriba y poder contemplar el paisaje la animó a recorrer el resto.
En un pequeño cartel a un lado del camino, se anunciaba los metros que faltaban para llegar a una pequeña ermita dedicada a San Miguel arcángel, y allí el corazón le dio un vuelco agradable. Siempre había sido su figura preferida entre los amigos alados que nos cuidan. Se lo imaginaba como un guerrero, como un soldado de los cielos que siempre nos apartaba de las acechanzas de mal, y de alguna manera,en el fondo de su corazón, siempre le agradecía su papel en este mundo. A estas alturas ¿quién cree ya en ángeles y demonios?¿ quién piensa en ellos? La mayoría de la gente vive esta vida alejada de esos pensamientos, creyendo que es imposible que  existan o que existieran en algún momento. Todo eso es cosa de fe. ¿Dónde queda la fe en un mundo ciego y sordo? ¿En las iglesias, en los templos, en los corazones de unos cuantos?
En todo esto iba pensando, cuando por fin divisó la ermita. Le maravillaba tanto que en otros tiempos las personas hubieran sido fervientes devotos de los ángeles y los santos, y que ningún camino por dificultoso que fuera los apartara de ellos, de adorarles, de pedirles y agradecerles. ¡Cómo envidiaba esa fe!
Esperó a que los pocos turistas que rodeaban el pequeño templo se marcharan, y mientras tanto dio una vuelta por las enormes piedras que lo rodeaban. Subió algo más alto para observar mejor lo que quedaba a los pies de la imponente montaña, y allí arriba se sintió tremendamente pequeña e insignificante. Durante unos minutos, se quedó sola, mirando hacia abajo; sólo escuchaba su respiración por el esfuerzo hecho, los músculos de las piernas que temblaban por el cansancio, y las gotas de sudor bajándole por las sienes, pero aquello valía mucho la pena.
Silenciosamente, dedicó unas plegarias a San Miguel, y mientras se concentraba en ello, de pronto, un sonido empezó a subir por el lado este de la montaña. Al principio sutil, y después algo más fuerte. Miró en aquella dirección, y prestó atención. Primero las  mismas notas, después otras más se añadían a continuación, hasta que subió el volumen y entendió que era una melodía. Eran campanas. Un toque de campanas. Jamás había escuchado algo tan hermoso. Tocaban a misa y el sonido se extendía como si la montaña fuera un altavoz gigante.
Sin poder resistirse, cerró los ojos no importándole  lo que pensaran los turistas que paseaban por allí, y poco a poco dejó de escucharlo todo, a excepción de la melodía. Ya  no había cansancio, ni turistas, ni dolor de piernas. Dentro de sí misma, el corazón latía al compás de la melodía. En algún momento quiso abrir los ojos, y algo se resistía, sólo quería que durara para siempre. Respiró hondo y se volvió hacia el horizonte, y abrió los párpados; la melodía seguía sonando dentro y fuera de sí misma, tan preciosa...
Cuando miró hacia la lejanía, sólo sintió ganas de llorar. Aquella montaña cantaba, cantaba a los cielos, a los que vivían bajo sus piedras " aquí estoy, aquí estoy," parecía decir.Por un momento le pareció que el tiempo se paraba y que los siglos y la historia volvían hacia atrás. Podía ver pequeñas casas, rodeadas de huertos, campos y cosechas. Podía ver las iglesias, las ermitas de cada pueblo, las guerras y las alegrías, los deseos y los sueños de los que allí habitaban. La montaña los guardaba a todos, los vigilaba a todos, "aquí estoy, aquí  estoy"..Y la melodía la transportaba a entonces, cuando no había caminos que recorrer, ni piedras que escalar, sólo la montaña y los que la veneraban.Quizá la fe se trata de eso, de escuchar, de ver. De nuevo volvió a cerrar los ojos y un pensamiento le vino a la cabeza " la montaña encierra un secreto, algo maravilloso: es un pequeño cielo en la tierra, aquí estoy, aquí estoy".. Y así, se fue apagando la melodía y el pensamiento, y poco a poco el tiempo volvió a correr, y la historia ocupó su lugar. 
Miró las enormes piedras a su espalda, el cielo azul sobre ellas,  hacia el horizonte, y sintió de nuevo las campanas dentro de sí misma y de su corazón. 
Supo que algo habita en la montaña, algo que siempre vigila y cuida a quienes la veneran, antes y ahora. No tuvo ninguna duda. Miró de reojo la imagen del ángel pintada en el interior del  ábside de la pequeña ermita, y no pudo evitar un sutil escalofrío.
De nuevo deshizo el camino, y de nuevo se sintió pequeña e insignificante a cada paso que daba, pero se llevó la voz de la montaña retumbando en su interior y la alegría de quien ha encontrado no un nuevo camino, sino una nueva manera de ver la vida..
Pd. a Montserrat, por ser mi guardiana y la de todos los que disfrutamos de tu belleza todos los días de nuestras vidas.

viernes, 6 de julio de 2012

Las antiguas sabias


Al final de cada emisión de Cuarto Milenio, Iker Jiménez, el presentador, hace una reflexión sobre un tema. No siempre comparto sus opiniones ( eso es lo bueno) pero a veces sí lo hago.. y en este caso coincidimos.
Yo soy fan, porque no encuentro otra palabra, de las brujas; sí, de las brujas de toda la vida, las brujas malas de los cuentos infantiles, de Blancanieves, de Hansel y Gretel, etc.. Esa idea tan misteriosa de alguien que conoce sortilegios, hechizos y que puede ver el futuro en los posos de café, siempre me ha atraído. No hace falta decir, que ya siendo mayor, he pasado muchas horas dedicadas al tema, que si brujas en España, que si brujas en Europa, que si la Inquisición, que si verdades y mentiras de las brujas, que si existen que si no.. bueno, podéis encontrar toda la variedad  que queráis sobre ello! A mí, lo que me fascina, es esa mujer, la de pueblo, la que todo el mundo conoce por "la bruja" . La que cuando se pasea por las calles, quien más quien menos la mira de reojo, "no sea me vaya a lanzar un maleficio!" A la que todo el mundo, ( quien diga que no, miente como un bellaco!) en alguna ocasión ha ido a escondidas a preguntarle por el amor, o por la suerte. Esa imagen, como dice Iker, de esos pueblos, sobretodo la zona celta de España: Asturias, Galicia, León.. en la que sigue muy enraizado el concepto de brujería como tal, debe cuidarse porque forma parte de nuestra historia  y de nuestra cultura y no se debe perder. Cada vez que aparece  algo al respecto, me viene a la mente   mi bisabuelo, al que no recuerdo porque yo era un bebé, muy pequeña, pero mi madre siempre me cuenta, que aquel hombre conocía muchas historias de fantasmas y brujas y tenía por costumbre asustar "cariñosamente" a los críos con sus relatos.. Yo creo que aún siendo pequeñita ya captaba algo "brujeril" en él. De hecho pienso que  este interés por lo misterioso y lo paranormal me viene de familia, sino no me lo explico, la verdad. Precisamente por eso, porque mis raíces son gallegas y asturianas, no puedo evitar sentir cierta afinidad con esas mujeres pueblerinas a las que de algunas manera todo el mundo temía por sus aciertos en sus previsiones, pero que al mismo tiempo respetaban por el supuesto poder o don que tenían.
Y como suele suceder en otros muchos temas,  se tergiversa la información. De repente, las brujas pasaron a ser lo más malo-malísimo para la religión católica, y de saber hacer un ungüento para curar un arañazo, pasaron a ser las devotas de Satanás, y todo lo que eran y hacían, eran producto de sus pactos con el diablo.Y así acabaron las pobres, "achicharradas" en las hogueras de la Inquisición. 
A pesar de todo, algo de esas mujeres ha quedado en nuestros días, y para mí, entrar en un herbolario es un "alucine"; me encantaría conocer todas y cada una de las hierbas que allí veo, estudiar sus propiedades y aplicarlas. Esos remedios caseros de toda la vida, es lo que nos conecta con aquellas mujeres tan sabias.
La parte negativa  de esto, en lo que también coincido con Iker, es el de siempre: los 906, los videntes 24 horas, y un sin fin de timadores y estafadores a cual peor, que han desgraciado literalmente esta parte tan bonita e interesante de los rincones de nuestra historia. Para discernir los buenos de los malos, es muy sencillo, si cobra, no hay don que valga. Si es por voluntad y sin ánimo de lucro, tiene muchos números de ser auténtica. Hay que ir con mucho ojo, eso sí, y siempre tener una frase en la cabeza tengamos a quien tengamos delante: " nadie posee la verdad absoluta". Tener presente esto os ayudará a adentraros en estos temas con objetividad, perspectiva y atención. 
Me creáis o no, cuando llego al Bierzo ( León) de donde procede mi familia, y paseo entre esos bosques de enormes y viejos castaños, me da la impresión que veo duendes y brujas por todos lados.. es una sensación que no se puede explicar y que echo de menos todo el año hasta que vuelvo allí en vacaciones.
Debemos cuidar y proteger esa sabiduría transmitida de madres a hijas a través del tiempo y las generaciones, y comprender que en el fondo, es toda una lección sobre cómo aprovechar y comprender lo que la madre Tierra nos da y nos ofrece, y cómo devolverle todo eso con amor y respeto. Y ya sabéis, ojo avizor porque "meigas... haberlas, haylas."

miércoles, 4 de julio de 2012

Yo quiero, yo puedo


 Los estudios científicos afirman cada vez más que lo que pensamos y sentimos se refleja automáticamente en nuestro cuerpo. Esta idea que hasta no hace mucho, parecía única exclusiva de las religiones orientales, y creencias New Age, están cada vez más presente en nuestro día a  día. Y es que somos lo que pensamos. Así poco a poco los científicos van observando que en nuestro cerebro, al igual que un ordenador, hay espacios que quedan "inútiles" porque están llenos de "basura", de pensamientos, creencias y recuerdos, que la mente ya no necesita. Ese espacio a lo único a lo que lleva es a posibles futuras depresiones, o incluso enfermedades como el Alzheimer. De ahí que recomienden leer mucho, estudiar idiomas, jugar incluso a videojuegos! entre otras actividades, para eliminar ese espacio basura, y que el cerebro lo restaure con nuevas redes neuronales.
 Si os detenéis un instante en vuestro ajetreado día, observaréis que no es tan raro este planteamiento; de hecho, lo más habitual es que a lo largo de nuestra vida cotidiana, aparezca en nuestra mente en algún momento el "yo no puedo": no puedo hacer esto, no lo voy a conseguir, va a ser muy difícil, etc..Casualmente ese día acabamos  agotados física y psicológicamente, o con un buen dolor de estómago o cervicales.
Al igual que los neurólogos, los psicólogos y psiquiatras están "hartos" de decirnos que  los pensamientos negativos son como una cangrena para nuestro interior. Cuando queremos darnos cuenta, hemos entrado en una espiral de la que luego es muy difícil salir, y que ha empezado por un simple "no puedo".
Está claro que nuestro cerebro es una máquina perfecta, milimétrica, y no deja nada al azar. Es como un espejo que toma nota de lo ya vivido para reaccionar después más rápido ante la misma situación. Si yo me equivoco una vez en algo, aprendo que siempre me voy a equivocar. El truco está en que nuestro cerebro obedece a nuestros pensamientos y no al revés. Dicho de otro modo, que la hayas fastidiado anteriormente, no significa que lo vuelvas a hacer, sólo si así te lo propones.
Todos nuestros traumas y complejos estarán siempre presentes, porque alguna vez nos hemos sentido mal, porque alguna vez nos han hecho sentir mal, pero eso no significa que siempre tenga que ser así.
Nuestra mente está a nuestra disposición para lo que queramos y no al revés.  Potenciemos los pensamientos positivos y cambiemos el "no puedo" por el "sí puedo".
Las teorías son eso, reflexiones en papel, que cuando se intentan llevar a la vida real, muchas veces pierden todo lo que tenían de teorías, y se quedan en nada, pero yo, he comprobado que eso es así; lo he vivido y lo he visto en otras personas. Proponerse hacer algo, debe ser el único objetivo, creer que nada es imposible debe ser un mantra, y creer en ti mismo a pesar de todo, tu bandera. Da igual la edad que se tenga para volver a estudiar, o lo que te duelan los huesos para hacer un ejercicio concreto, o el miedo que te de a confiar de nuevo en las personas.. intentarlo es el inicio, conseguirlo es la meta. Todo lo demás, todo lo que se mueve por el medio, son las mil artimañas que tu "basura cerebral" pondrá de por medio para obstaculizarte. Enséñale a tu cerebro que las nuevas realidades en tu vida las creas tú  con tu poder y tu fuerza de voluntad. ¿Quién dijo miedo?
Yo no soy el mejor ejemplo de todo esto que he explicado, porque en ese aspecto siempre he sido muy cobarde y acomplejada, y todavía me quedan muchas cosas que intentar y nuevos retos que probar, pero soy consciente del tiempo perdido por miedos ilusorios sin sentido.
Así que os animo a no perder un minuto más! A partir de hoy dibujaremos nuevos senderos en nuestros horizontes y llevaremos siempre en nuestros corazones la confianza y la seguridad de que lograremos lo que deseamos! Y aún a riesgo de que esto parezca un anuncio de la tele.. ¡ si tú quieres, tú puedes! :-)))
Anexo: para Lola Saiz, por ser inagotable en afrontar retos y superarlos.Besitos ^^

viernes, 29 de junio de 2012

On no hi ha, no hi raja

Me llamaréis ilusa o ingenua, pero no puedo evitar levantarme todos los días pensando que el resto del mundo son personas buenas sin ningún tipo de mala leche, que van a hacer de otro nuevo día algo bueno y maravilloso por sus prójimos. Pero no, me basta con salir a la autovía cuando voy a trabajar, para comprobar que eso no  es así.Y aquí tenemos el ejemplo de los ejemplos. El típico que te adelanta a doscientos por hora cuando vas despacito por  una incorporación porque viene una cola de camiones,  y éste gran ser humano  debe pensar " vaya hombre, mira tú esta lenta que no sale a a cortarle el paso a unos pobres camioneros que van en bajada dejándose los frenos provocando un buen accidente a las seis de la mañana por su culpa"; sí, es verdad qué mala persona soy.
Y así va pasando el día, y así me voy encontrado que en este mundo hay personas que en  su cabecita no dedican ni un segundo para pensar en los demás y en el daño que pueden llegar a hacer.
En mi ranking de estupideces relacionadas con el tráfico, he visto de todo, a cual más suicida y bestia, y entonces es cuando te preguntas aquello de "¡¡¡¿ dónde están los mossos cuando se les necesita??!!",pero no, no aparece por el horizonte luz azul ninguna que parpadee indicando que llega la gran esperada ayuda y comprensión de la autoridad para decirles " ese pedazo de ... ha hecho esto y esto y esto y esto y esto otro.." Así que te quedas con las ganas de desahogarte con ellos, te montas la película en tu cabeza mientras intentas calmarte después del buen susto que te has llevado, y te pasas el día acordándote de la familia y antepasados del tipo en cuestión.
Luego están los comportamientos incívicos dentro de las estupideces automovilísticas. Sí, para mi hay distintas estupideces, varios niveles, vaya. Dentro de este tipo, están aquellos que siguen pensando que la carretera, y por extensión el planeta, es el basurero general, y se dedican a vaciar el cenicero en cualquier parte, o lo que es peor, tirar colillas por la ventana. No hay que ser un catedrático para sumar dos conceptos. Calor veraniego + bosques y montañas muy secos = alto riesgo de fuego?¿?¿?¿
Dicho de otro modo, ¿qué tipo de personas sin escrúpulos no son capaces ni por un momento de pensar en las consecuencias de estas fechorías? Desde destruir hectáreas y hectáreas de bosque, a casas y viviendas consumidas por el fuego, a bomberos muertos por intentar corregir el error de un desalmado. Pues miren, cojan a esas personas y métanlas en un psiquiátrico porque si no son capaces de pensar ni un segundo en eso, para mi no tiene sentido que sigan a nuestro lado siendo nuestros vecinos.
En una ocasión, mi resignación estuvo a punto de hacer que montara un gran cirio en una gasolinera. Y es que, cuando llegué con el coche y me bajé de él para dirigirme a la caja y pagar por adelantado lo que iba a consumir de gasolina, veo que justo al otro lado, en otro surtidor, hay una señora con dicho cigarro en la mano mientras hablaba por el móvil y  esperaba a que se llenara el depósito de su coche; todo esto,   por supuesto mientras  escuchaba la radio a tope. Me quedé tan atónita, que no pude disimular mi cara de " como no apagues ese cigarro ahora mismo y tres cuartos de lo mismo con el movil voy a saltar por encima del surtidor y te vas enterar..." En cuanto entré a   pagar, le dije a la chica de la caja " hola, mira que iba a poner gasolina pero no creo que me de tiempo porque gracias a esa señora hoy saltaremos todos por los aires.." La pobre me miró con cara de resignación, y en cuanto salí por la puerta, aquella señora ya se había ido. Pensé " pues nada, supongo que otro día irá a intentar otra vez el asesinato colectivo en otra gasolinera".
Pero es que lo de hoy, ya es el no va más. De nuevo iba yo tan tranquila - bueno tranquila no, algo escopeteada- hacia el trabajo, cuando en una salida me encuentro un camión  cistierna de gasolina delante de mi. Como la carretera en ese tramo hace subida, no me ha quedado más remedio que ser benevolente y no atosigar al señor de la cistierna; eso ha cambiado cuando he visto que delante de mis narices el buen hombre ha tirado una colilla por la ventana que ha rebotado un par de veces en el asfalto y ha ido a parar al arcén. Yo no podía dejar de mirar las veinte mil señales de peligro que lleva el camión cistierna en la parte trasera -el típico triangulito naranja con el dibujo del fuego,entre otros- y la colilla a mismo tiempo: uno y otro uno y otro... como si fuera un partido de tenis, y me iba diciendo " venga, que hoy tampoco me tocaba saltar por los aires, a currar!"
En fin, no entiendo ni entenderé nunca estas temeridades, y sinceramente, luego no me conmueven los lamentos de ninguna de estas personas que después lloran y mucho, cuando ven la tragedia que han causado. Todo se puede evitar. Y como dicen en catalán, " on no hi ha, no hi raja", es decir, que de donde no hay, no se puede sacar. Ójala estas "buenas" personas se dan cuenta de ello algún día,  nos evitamos todos sustitos innecesarios - y otras cosas más graves- y yo me levanto mañana pensando que de verdad, la gente no tiene tan mala leche.

jueves, 28 de junio de 2012

Amo et odio Edad Media...

Aish.Hoy mi admirado bloggero al que llamaremos F, me ha tocado la fibra con su entrada sobre el gótico y la Edad Media. Eso de encontrar en otros tus gustos y aficiones es algo que siempre me maravillará y que me produce una sensación de dejà vu en la que me estaría regocijando todo el día. Y es que no puedo evitar que me recorra por todo el cuerpo una especia de energía cósmica universal desde los dedos de los pies hasta las pestañas cuando veo reflejada mi pasión en otros.
Dice F, que  la Edad Media fue la máxima representación del cristianismo en Europa y que eso se reflejó en todos los aspectos de la sociedad,sobretodo en la construcción de monasterios, catedrales e iglesias. Sí, mi querido F, yo daría un brazo o una pierna por cerrar los ojos y despertar en medio de la abadia de El Nombre de la Rosa, o entre los muros y arcos de la nueva catedral de Tom Builder, de Los Pilares de la Tierra... ¿qué tiene esa época de la Historia que a pesar de la mala reputación que ha tenido casi siempre por la mayoría de historiadores, para algunos -entre los que yo me encuentro-s ha sido y es,la mejor, la más sublime? Precisamente eso, que siempre la han llamado época "oscura", que durante muchos siglos la vida de los hombres se regía por la religión, por un estado de la sociedad que controlaba todos y cada uno de los movimientos de los que estaban más abajo. Que se produjeron las peores persecuciones religiosas y las más crueles guerras santas. En una época de miedo continuo en la que sino morías exhausto por trabajar de sol a sol en  las tierras del señor, morías de un resfriado o una gripe, o peor, de la peste. Además, no olvidemos que la mayoría de las personas eran analfabetas y que sus vidas sólo se regían por los conceptos de el cielo y el infierno, ¿qué más les quedaba sino sobrevivir?
Sí, fue una época de esplendor arquitectónico, en el que se construyeron aunténticos paraísos en piedra, como dices tú, esas torres elevadas hacia el cielo, apuntando a Dios, y en su interior un pequeño Eden, un lugar de paz y calma y descanso entre magníficas bóvedas,arcos góticos y claustros.
Pero el atractivo de la Edad Media, almenos para mí, fue el contraste, lo peor y lo mejor del ser humano, capaz de los mejores sueños y de las peores pesadillas como dicen algunos.
Quiero creer que el ser humano avanza, y a pesar de las continuas meteduras de pata del hombre, ningún pasado fue mejor. Quizá nuestra época no sea la que más celebre a Dios y todo lo que conlleva, quizá en eso hemos ido hacia atrás, no lo sé. Pero sí se, que me alegro de que exista una libertad de opción, de escoger, que entonces no había, y que cada uno pueda decidir en qué creer y cómo hacerlo. Quizá ya no volveremos a aquellos claustros y aquellas catedrales, para eso nos quedan las que hay en pie: para el recuerdo eterno; pero seguimos teniendo lo más importante, que es la esperanza de un mundo mejor, y eso es lo que siempre nos unirá a todas las épocas pasadas y futuras de la Historia.
Con cariño a J.A.F.

miércoles, 27 de junio de 2012

Mis heroínas preferidas


A las seis menos cinco de la mañana se produce un ritual bastante común en muchos puestos de trabajo: personas, o más bien, personas-zombis, que todavía no han abierto los ojos, se mueven por los vestuarios sin rumbo fijo intentando cambiarse para empezar una nueva jornada laboral. Entre pasos apresurados y algún que otro empujón despistado " ay perdona, que no te he visto", nos damos los buenos días en voz baja( no sea que alguien se vaya a despertar), cogemos las cosas de todos los días ( pañuelos de papel, llaves, tarjetas, un tampax -nunca se sabe-), respiramos hondo " aish, otro día más aquí metida por un sueldo infame", y agachamos la cabeza como si nos esperaran en el matadero.
Entre ese movimiento de personas-zombi, hay una especie, un grupo de personas que se merece un capítulo a parte. Yo las llamo las super-mama. Son esas compañeras, que día tras día, traen ojeras en sus caras, y cuando les preguntas qué tal están ( siempre bajito, que todavía son las seis), la mayoría te responden con un "no he dormido mucho, la niña me ha despertado" o " me he pasado la noche en vela porque el peque estaba malito" o " es que le tocaba a mi marido levantarse pero ya lo he hecho yo porque él está peor que yo".. y un sin fin de respuestas a cual más desesperante sobre sus magnificas y gratificantes noches como mamás.
Soy de las personas que creen que, desgraciadamente en este pais, todavía anda suelto por las empresas el fantasma del machismo, y que todavía hoy, tenemos que soportar malas caras e irrespetuosas contestaciones   en nuestros puestos de trabajo cuando una mamá se coge el día de fiesta porque el hijo está enfermo, o porque tiene hora con el pediatra, o porque no ha dormido en toda la noche y se ha cambiado el turno. Afortunadamente, hay empresas en las que esto ya no sucede pero estoy segura de que son las menos.
Estas mujeres, que sigo diciendo que son una especie a parte porque parece  que de un momento a otro les van a salir brazos mutantes, se reparten las 24 horas del día los 365 días del año en tareas domésticas/personales/laborables/familiares varias no teniendo nisiquiera un momento que dedicarse a ellas mismas. Las puedes encontrar fácilmente por todos lados, en el súper, en los colegios, en las cafeterías, en los gimnasios.. pero parece como si no existieran, como si todo lo que hacen fuera de una sencillez tremenda, disimulada, tan normal que no es meritorio ni tan siquiera de un pequeño halago o de un detalle de gratitud. Yo no puedo comprenderlo, nisiquiera imaginarlo, pero está claro que ese sobreesfuerzo humano sólo responde a un instinto de por "mi hijo mato" por el que se hace lo que sea, para que él o ella tengan de todo y no les falte de nada.
Esas mujeres, entre las que se encuentran, nuestras abuelas, madres, hermanas y amigas, son especiales, son las que mueven el mundo, nuestra sociedad. ¿Quién sino con tal capacidad de organización y sacrificio podría hacer algo así?
Estaría bien, que algún dibujante tipo "Marvel" hiciera un cómic sobre este tipo de guerreras, que aunque no vistan  mallas ajustadas, máscaras y no tengan poderes ultramegaespaciales, son las mejores heroínas que yo he podido encontrar y un gran ejemplo a seguir. Espero algún día, formar parte de esa especie. Será todo un honor!
Anexo: para vosotras que lo dáis todo sin pedir nada a cambio, en especial a Cristina Sanz y a Sandra Jacinto.  

lunes, 25 de junio de 2012

La puerta estelar

...o "Stargate" en inglés, es una conocida película protagonizada por Kurt Russell y James Spader  del año 1994, en la que se narra como un egiptólogo consigue descifrar los símbolos de un extraño círculo encontrado en las arenas de Egipto y cómo a través de la combinación de estos símbolos pueden viajar a través del espacio y del cosmos a otros mundos y civilizaciones. 
La arqueología, y en concreto la egiptología, han sido y son dos de mis grandes pasiones, y cada vez que veo algo relacionado con ello no puedo evitar poner cara de sorpresa y de asombro como un niño cuando ve pasar a los Reyes Magos. Me parece que no hay nada en esta vida que me emocione más y me asombre más que unas antiguas ruinas, se conserven en buen estado o no. 
Estando en Bup hice un taller de Arqueología en el que me lo pasé bomba. Eso de cavar y cavar, que para el resto del mundo no tiene ninguna gracia, para mi fue extraordinario. Me imaginaba que de allí saldría el mismísimo Tutankamon, o una pequeña pirámide, o quizá un antiguo templo romano o griego.. bueno, imaginación al poder. Saqué un excelente,además de por mi trabajo, como dijo mi profesora " por la emoción y la ilusión que has puesto en ello". Desenterrar el pasado, quitarle la arena, es esperar con sorpresa e ilusión a que ese pasado te explique, te cuente la historia de lo que ha vivido. Esas ruinas, esos objetos recuperados de su sueño eterno, tuvieron vida alguna vez. Alguien vivió allí, alguien sufrió allí, alguien murió allí. ¿Cómo es posible no emocionarse ante la posibilidad de tocarlo e investigarlo? ¿Quién nos cuenta la verdad? ¿la piedra o la historia? Estamos seguros de que los acontecimientos sucedieron cómo nos los  han contado? ¿Qué falta por saber?
No hace falta que vengan extraterrestres de ninguna galaxia como dicen algunos, o como se propone en la película. Egipto, el concepto de "Egipto" es el resultado de un esfuerzo sobrehumano de los que estuvieron antes que nosotros, de un faraón, que al igual que los emperadores romanos, quería dejar patente la grandiosidad de su dinastía . Hay algo que late con tanta fuerza allí que aunque no hayas estado nunca, como es mi caso, creo que  quien más o  quien menos, se pondría  a imitar a  Indiana Jones  e intentaría llegar hasta el último rincón  de la Gran Pirámide, o cavar en lo más profundo del Valle de los Reyes, con la esperanza  de hacer un gran descubrimiento.
Yo siempre digo que el hombre ha intentado copiar la creación de Dios a través del arte. Algunos con mejor resultado que otros, pero bajo esas arenas, estoy segura que  todavía yacen secretos latentes que quizá nos conduzcan a esas respuestas que siempre hemos buscado a las eternas preguntas de ¿quién soy? ¿a dónde voy? ¿de dónde vengo?.... Si esa puerta estelar existiera, ¿cuántos nuevos mundos descubriríamos? ¿a dónde nos llevaría?
Tal vez el secreto está en que los viajeros siempre fueron los mismos y el lugar de origen y de destino también. Quizá la grandeza de la arqueología no es que te transporte a ese lugar, sino que de pronto, sin darte cuenta, sientes que siempre fuiste parte de él.

domingo, 24 de junio de 2012

Amigos para siempre

A una hora en concreto del día, bien por la mañana, bien después de una siesta, con una puntualidad de reloj suizo, algo me roza en la cara y me da ligeros toquecitos en el brazo que cuelga de un lado de la cama. En algunas ocasiones, de pronto, noto un peso que cae a plomo o bien en mis pies o bien justo a mi lado, y con pequeños pasos firmes se mueve cómo puede entre el bulto que forma mi propio cuerpo bajo las sábanas... y cuando menos te lo esperas, un buen lametazo en la mejilla!, ya sé que no es una escena muy romántica, pero es lo que sucede desde hace once años en mi casa desde que entró por la puerta mi perro.
Decir perro, se  queda corto; no puedo describir con suficientes palabras, lo que ha significado para mí, que este animalito de unos 7 kilos, pelo blanco, orejas puntiagudas y con alguna manchita marrón en su lomo y paticorto, entrara en mi vida.
Aunque alguna vez había pululado por mi mente la idea de tener uno, ahí estaba mi madre para alzar la voz en contra. En cierto modo ella sólo quería ser prudente, tener un animal no es ninguna tontería, y salvando evidentemente mucho las distancias, es casi igual a tener un crío: duermen, comen, juegan, destrozan, orinan, defecan, lloran, gritan ( bueno, ladran) y un largo etcétera de actividades que  aquellos que tenéis la fortuna de estar acompañados por ellos conocéis.
Al principio me descubrí bastante torpe con el asunto, no tenía ni idea de cómo tratarlo " tengo que hablarle, cómo le hablo, qué le ordeno, cómo le hago le entender haz pipí aquí y no allí, cómo sé si tiene que salir, "..después me di cuenta que el "animalico" iba sólo, y digo "iba" como si fuera un aparato a lo dvd que uno se compra y se lee las instrucciones, pero no, funcionaba sólo, se movía solo, tenía capacidad de decisión y de actuación personal e intransferible. De pronto, te das cuenta que llevas media vida con un ser, que tiene una fuerza interior increíble y que expresa sus necesidades e intenciones como si fuera una persona. Yo nunca olvido que es un animal, y como tal, puede reaccionar de cualquier manera en cualquier momento, y creo que en este punto mucha gente se equivoca, pensando que su mascota  ES una persona. 
Chiky, que así se llama, asomó su hocico negro sobre fondo blanco a través de la rejilla del transportín el día que fuimos a por él. Bueno de hecho, lo escogimos porque cuando nos pusimos  en contacto con la perrera en cuestión, nos  trajeron dos perritos, un macho y una hembra. La verdad es que lo pasé fatal porque no quería descartar a uno en favor del otro, pero mucho me temo que no se puede  salvar a todos. Y tuvimos  que escoger. De camino a casa, él iba algo nervioso en el regazo de mi hermana, y yo  le  miraba de reojo sin saber muy bien cómo actuar.
Once años después, no es mi perro, es mi amigo. Ha sido y es mi salvación cuando me encuentro mal. Ha sido y es mi maestro, porque me ha enseñado tremendas lecciones de perdón, humildad y generosidad que pocas veces encuentras en las personas. Me quiere sin concesiones, me sigue y me respeta ( bueno, todavía no he conseguido que me devuelva la zapatilla). Pero ante todo es mi guardián.Y no me refiero a guardián en el aspecto de "vigilante" de la casa, que también, sino guardián de mi persona, mi escudero, mi Sancho Panza, mi ángel de la guarda.
Hay momentos, en los que pienso en mi vida sin él, y sé que me dolerá mucho. Espero que ese momento llegue muy tarde, espero que este animalito me siga despertando, me siga quitando las zapatillas, y siga sin darme la patita por mucho que lo intente, porque sin él, el vacío será enorme en mi interior. 
 Me siento muy afortunada de tenerle a mi lado, de que haya aparecido en mi vida, y en algunas ocasiones cuando le miro y le hago alguna trastada cariñosa ( quien no se las hace a su mascota de vez en cuando! ponerles ropa, adornos, banderas, sombreritos,quitarle el juguete preferido..)le digo "eres un perro de las estrellas".. se lo digo porque lo siento. Querido amigo viniste de las estrellas, de allí arriba, para que te cuidara y me cuidaras y estaré eternamente agradecida por ello.
Cuidad de vuestras mascotas y queredlas con locura porque sabéis que eso va de vuelta.Un compañero  musulmán me dijo una vez que en su religión se dice que quien cuida de un perro, tiene un trozo de cielo ganado. Sólo por cómo te miran, yo diría más: el cielo lo llevan en sus corazones.
Anexo: dedico este artículo a Chiky y  a Kona. A todos los que tengáis mascotas, a los que aman a los animales en general, y a los que os esforzáis para  que algún día, no quede nadie que les haga daño.Besitos!

sábado, 23 de junio de 2012

Llamas mágicas




Pues nada, ya estamos una vez más en Sant Joan! Es curioso, me da la impresión de que este tipo de festividades con raíces más folclóricas y paganas que otras, son precisamente las que más gustan a la gente; yo creo que es porque en el fondo no podemos olvidar de dónde venimos. De ello se encarga el  inconsciente colectivo  que nos ata inevitablemente a nuestros orígenes. Siempre me ha gustado ese halo de misterio y brujería que envuelve a este tipo de fiestas, lo siento por los religiosos de pura cepa, pero es que no hay nada más bonito que el contacto con la parte más salvaje de la naturaleza, con los elementos. Ver arder el fuego, las inmensas llamas de las hogueras, produce una especia de hipnosis que nunca dirías que acercarte o tocarlo sería peligroso: es tan bello!. Ni qué decir de todos esos rituales en los que depositamos nuestros más fervientes deseos desde lo más hondo  de nuestros corazones, como encontrar el amor, deshacernos de nuestros peores enemigos  o destruir todo aquello que nos hace daño y nos perjudica. Alguien diría que  acercarse así de este modo a nuestros deseos más animales y profundos roza lo diabólico; yo diría que somos humanos y que en el fondo estamos hecho de eso, de debilidades y esperanzas. Lo único que me sobra de esta fiesta son los dichosos petardos. Eso sí que es un invento diabólico, pero curiosa paradoja, hasta hacerlos explotar tiene su lado bueno: ahuyentan los malos espíritus. Pues vamos a ello! a quemar lo viejo, a desear lo nuevo y  puestos a dejarnos llevar locamente por nuestros instintos  más primitivos, a comer mucha mucha coca de Sant Joan! Feliz y mágica noche a todos!

viernes, 22 de junio de 2012

Imagina que sueñas y viceversa

Qué magnífico momento  cuando una se hace con  un libro o un cd de alguien a quien admira! Cuando sé que tal o cual autor que me gusta va a publicar en breve una nueva obra, ya estoy como loca mirando dónde y cuando voy a poder asaltar directamente la librería o gran superficie en el que se va a vender. Incluso en los últimos años me propongo en firme buscar a ese autor/a en St Jordi, en el "tour" que hacen por librerías y stands para intentar conseguir una firmita. Sí, ya sé que ni las fans de Justin Bieber, pero es que yo para eso soy muy naiv. Me resulta tremendamente emocionante poder tener a mi grupo de rock favorito a escasos metros de mi, y ya no os digo estar al lado de esa mente maravillosa que me ha llevado a través de su novela a mil lugares de aventuras e intrigas. Para mi son grandes creadores de mundos imposibles a los que envidio con todo mi ser. Poder cantar, escribir o actuar para el resto el mundo tiene que ser un trabajo poco gratificante en el mundo real, pero increíblemente satisfactorio para el espíritu y el interior de esa persona. Expresar en notas musicales o en palabras escritas lo que se siente sin miedos ni censuras tiene que ser una liberación increíble.
Como en mi seno familiar siempre me inculcaron que los sentimientos y por defecto, expresarlos, era una tontería, no lo pasaba yo mal cuando viendo una película en el cine no podía evitar las ganas de llorar, o en casa, disimulando de cualquier manera que las lágrimas me bajaban por las mejillas porque supuestamente algo me había entrado en el ojo. Qué estupidez tan grande.. avergonzarse por llorar. Así mismo estaba mal visto tener fantasía, imaginar, creer en otras realidades y misterios. Con lo que me han ayudado a mí mis sueños e intuiciones: siempre me han conducido a lo que yo necesitaba, aunque no supiera a dónde me dirigían.
Cómo cuesta volver a aprender cómo vivir con sentimientos, reconocerlos y no renegar de ellos. Por eso, sin ningún tipo de vergüenza, canto y salto como la que más en un concierto, y me tiemblan las piernas cuando sólo queda la señora de delante para encontrarme cara a cara con mi escritor/ra favorito.
Ya va siendo hora de disfrutar con los placeres de la imaginacion, de dejarse llevar, que para eso están los libros, las canciones y las películas. Recuerdo una frase que pronunciaba la protagonista de una de ellas  " leo estos libros porque a través de ellos puedo ser y hacer lo que nunca sería y haría en la realidad". A los sosos de espíritu: vosotros os lo perdéis! al resto: ¡ Viva el Señor de los Anillos y E.T ! y viva a todos los que os atrevéis a soñar!

jueves, 21 de junio de 2012

La danza interior


Hoy me voy a permitir un lujo y me voy a dar un auto homenaje a mi y a mis queridas compañeras de baile. Y es que no tenemos otra cosa que hacer que bailar; pues sí, quién me iba a decir a mí que acabaría hace unos cuantos años ya, dando golpes y patadas y poniéndome cinturones de colores  y quién me iba a decir a mi que acabaría moviendo las caderas como Shakira unos cuantos años después.
La verdad es que si algún día tengo nietos, que no creo, porque al paso que voy, pero si los tuviera, creo que sería una abuelita muy simpática; ya me veo a los nenes diciendo en el cole " mi abuela era karateka y bailarina de danza oriental".. guau, la verdad es que suena muy bien!
Cuando se mira atrás parece como si efectivamente todo aquello que se ha hecho tenía que ser así. Nunca creí que  iba a dedicarme a un deporte, perdón estilo de vida, a una disciplina que me iba a remover por dentro más de lo que yo creía, y que eso que sólo ve la gente desde fuera, los golpes y las patadas, era lo menos importante. El karate me ayudó a superar una prueba que tenía pendiente conmigo misma, y es que desde pequeña algunos adultos se propusieron el fabuloso objetivo de hacerme creer que yo no podía mover un dedo, que estaba demasiado gordita para dedicarme a cualquier tipo de deporte. Nunca creí que sería capaz de levantar la pierna hasta la altura de la oreja de un contrincante o que podría hacer más de media hora de abdominales o flexiones sin parar, o que esas mismas flexiones las haría levantando 60 kilos de peso en el aire mientras palmeaba entre una y otra... en fin. estoy orgullosa de mi misma: prueba superada, aunque el cinturón negro se quedó en el camino, estoy muy orgullosa. Y después me dije " muy bien, siempre te ha gustado bailar, adelante, busca algo que te pueda divertir". No tuve que pensarlo mucho: danza del vientre. Eso si, en las primeras clases pensaba, "bueno creo que estoy no es lo mio, me sobran unos cuantos kilos, mis carnes se han aflojado mucho desde que he dejado de hacer deporte constante, cómo me voy a poner delante de un público enseñando todo esto?¿"  Sí público, porque al final de cada curso se organiza un festival en el que participamos todos los de la escuela de baile, y la verdad, es que es de lo más divertido!!  Hace tres años de esto y como en el karate, me he dado cuenta, que los movimientos más espectaculares, no cuestan tanto, que los más aparentemente sencillos son los que le traen a una por el camino de la amargura, que el vestido o traje de turno, siempre es más espectacular que el anterior, que te los pondrías todos, que da igual enseñar los michelines y que lo más importante  de todo es que somos un  grupo de mujeres de entre 20 y 80 años, que sin darse cuenta viajan.
Toda disciplina o deporte, es un viaje, un camino iniciático que te lleva por diferentes etapas, algunas más duras que otras, que cava en lo profundo de tu alma y saca de ella cosas preciosas y que te lleva hacia una especie de perfección psíquica y física; en este caso he aprendido  que todas las mujeres del mundo somos grandes bailarinas de la vida, y que sea como sea nuestro físico, es bello, y moverlo al ritmo de tambores,flautas y campanillas es conectar con nuestra parte más íntima como creadoras de vida. La danza oriental bien entendida, es algo que recomiendo a todo el mundo, porque además de mejorar tu coordinación, tu bien estar psicológico, y mil efectos positivos más, ante todo, te une a ti misma, y cómo no a unas fantásticas compañeras de baile y de viaje. Sé que cuando pase el tiempo y mire hacia atrás recordaré estos momentos de baile con un gran cariño y añoranza, y sabré que hice algo precioso que mi cuerpo y mi espíritu habrán agradecido mucho. Así que felicidades a todas por ser tan bellas por dentro y por fuera. No dejéis nunca de bailar!
Anexo: en todo viaje hay un guía, y en éste en concreto hemos encontrado a una persona maravillosa de la que hemos aprendido no sólo a bailar sino también a brillar y sobretodo a sonreir ante la vida.Muchas gracias Mónica!!

miércoles, 20 de junio de 2012

Devota pasión

Hay algo sublime y misterioso cuando observas a alguien rezar. Creo que la forma más común en distintas culturas es la de juntar las palmas de las manos con las puntas de los dedos apuntando hacia arriba, hacia el cielo. Otra consiste en abrir las palmas de las manos hacia arriba cómo si de un momento a otro fuera a caer algo desde esa dirección. Se mire como se mire, se rece como se rece, es un acto totalmente generoso y sumiso hacia ese dios o dioses a los que se reza. No hace mucho me parecía algo exagerado, el ver cómo algunas personas se daban a ese acto de tal manera que a veces me parecía que rozaba el ridículo; desde fuera no se comprende muy bien qué contiene el hecho de rezar, de qué está hecho.
Ver a alguien  anciano hacerlo, es como si fuera normal, pero verlo en una persona joven, me sorprendía. En mi ignorancia reconozco que parece totalmente anacrónico ver tal escena; me parecía algo sacado de otras edades de la historia y pensaba, " si que hemos avanzado poco"; se supone que ese joven o esa joven debería estar estudiando  en su casa, tomándose un café en una terraza, de compras, paseando, no sé, mil cosas. Pero no, esa persona está rezando. Prefiere rezar, y por cómo lo observé, creo  que su fe no  estaba cuadriculada sólo a unos momentos específicos del día, sino que me dio la impresión de que esa persona  estaría así siempre.
La verdad es que me conmueve ver escenas así. En el fondo, hace tiempo, sentía que la equivocada era yo, y me invadía la envidia, porque no comprendía qué era lo que hacia que doblando las rodillas, juntando las manos, y mirar hacia el cielo parecía  que transformase  a aquella persona. Estaba claro que algo se movía en su interior, por sus rasgos, por su exprexión.
He entendido que no hay otra manera de comunicarse con tu dios, que no valen meditaciones, ni reflexiones en voz baja, ni velas que iluminen al santo. Doblar tus rodillas es doblar tu alma hacia tu dios, abrir las manos es abrir tu alma a tu dios. Es el momento de encontrarte cara a cara contigo mismo, de ver las luces y las sombras, de comprender en su totalidad quien eres y qué haces aquí. No hay disfraces ni disimulos, tú y sólo tú. Quizá veas lo mejor de ti y lo peor de ti, lo que nadie te dirá, lo que nadie podrá intuir de ti mismo.
Rezar es encontrarte con tu dios y reconocerte en él. Así que seas quien seas de la cultura que seas, de la religión que profeses, abre tus manos y tu corazón a quien tú creas que late dentro de ti.

domingo, 17 de junio de 2012

Silencio a pequeñas dosis

No sé para el resto de los mortales, pero para mí, el silencio es algo imprescindible en mi vida. Sé que es un problema porque vivir en este mundo significa,  entre otras cosas, asumir que uno no puede escoger ( hasta cierto punto) lo que le rodea. Vivir en un edificio con vecinos por todos lados, o en la cercanía de una pequeña plaza, o de un colegio, o de la plaza mayor del pueblo, es tener en cuenta que ese silencio no será posible a menos que una no se vaya a pleno desierto a vivir. No os mentiré cuando os digo que alguna vez he estado a punto de coger las maletas e internarme en la montaña más recóndita y lejana que pudiera encontrar. El problema es que yo no podría vivir sola, porque sencillamente, me aburriría.
Pero a veces, existe la opción de hacer algo pequeño que no necesita de mucho estudio para entrar en ese silencio; una opción es sumergirse en una piscina o en la playa cuando parece que se embotan los oídos y el ruido exterior queda aplacado por la densidad del agua. Otra es entrar en un templo, en una iglesia, donde en principio reina la calma, la tranquilidad de la oración, el humo de los cirios, y algunos angelitos volando de aquí para allá.
Y otra está, en ir de paseo por senderos montañosos a ser posible en compañía que es más divertido.
A excepción de todas esas personas que como tú han optado por lo mismo, y lo cual significa encontrarse con ellas por el camino entre bicicletas de montaña, amigos del trekking, y motoristas varios,llega un punto en el que no hay nadie por delante ni nadie por detrás. Y de pronto, el silencio. De repente parece que tu alma se sacude con el canto de los pájaros y la visión del paisaje, y de algún modo sabes que estarías en ese estado de paz mucho tiempo, y que si fuera posible, vivirías sólo de eso. De aire, paz y pajaritos cantando. 
Pero como hay que volver a la vida cotidiana, uno respira hondo para llevarse todo lo que  puede de ese momento y así aguantar del tirón hasta la próxima parada silenciosa. Yo creo que en el fondo, los momentos más importantes de nuestras vidas se preceden de  un silencio, creo que es cuando realmente nos encontramos con nosotros mismos. Será cuestión de grabar en las neuronas esos momentos para usarlos cuando el ruido mundanal se vuelve ensordecedor y el alma pide a gritos un "sishhhhhhhhhh".. besitos! 

sábado, 16 de junio de 2012

El primer paso,el más duro

Hoy nace este blog acompañado de mucha ilusión y no pocas dudas. No soy persona disciplinada para esto de escribir cada día un ratito, porque me despisto con una simple mosca, y porque, seamos sinceros, sólo tengo disciplina para cuando sé que algo me va en ello, como estudiar para un examen, por ejemplo. Pero puesto que no tengo muchas expectativas de que algún día aparezca mi cara en la portada de algún libro, cosa que por otro lado me encantaría, me voy a dedicar, siempre que no encuentre cualquier excusa por pequeña e insignificante que sea ( anda, si mi perro está debajo de la silla!),a escribir lo que sea. Y cuando digo lo que sea, es tal cual, porque ni soy escritora, ni lo pretendo ser, aunque como digo me encantaría, pero empecemos esta nueva etapa al menos con sinceridad y humildad, luego como todo en la vida, ya veremos si hay que disfrazarlo un poquito o no.
Todavía me duelen las rodillas de los trastazos que me daba de pequeña cuando intentaba aprender a montar en  bicicleta, y todavía me acuerdo del mal rato que pasaba cuando se me calaba el coche de la auto escuela en plena subida; el que diga que no es así, miente como un bellaco. Y como ésas, mil y unas primeras veces, ( primer día de instituto, primer día de universidad, primer día de trabajo, etc..) por las que al menos aquí una servidora, lo pasa muy pero que muy mal.
Nunca he sabido como comportarme o qué decir, y si además le añadimos el grandioso fenómeno de ponerme roja como un tomate, el resultado suele ser que acabo el día dándome cabezazos contra la pared por haber dicho aquello u otro a quien no convenía, o por haber ido hacia la izquierda cuando era hacia la derecha.
De momento me conformo con que durante un ratito, pueda dejar caer en esta página, todo lo que me pasa por la cabeza y el corazón visto desde el otro lado, el de "aquí todo es posible", y vaciar lo que de otra manera no sería capaz de decir, por ejemplo en una primera cita. Acompañadme, si queréis, al otro lado del espejo haciendo lo más difícil, dar el primer paso.Todo lo demás vendrá solo o así al menos eso espero.Buenas noches.